La mañana es el momento más importante del día, especialmente para las personas con presión arterial alta y colesterol alto. Los malos hábitos matutinos pueden aumentar silenciosamente el riesgo de accidente cerebrovascular, infarto de miocardio y aterosclerosis.
Si tienes estos 2 problemas, debes mantenerte alejado de las siguientes 3 cosas:
1. Beber café fuerte o fumar justo después de despertarse.
El café fuerte, con alto contenido de cafeína, hace que el corazón lata más rápido, la presión arterial se dispara y la sangre se “concentra”.
Los cigarrillos contienen nicotina, que contrae los vasos sanguíneos, aumenta la presión arterial repentinamente y puede causar fácilmente accidentes cerebrovasculares.
Las personas con colesterol alto y presión arterial alta sólo deben beber café suave, con bajo contenido de cafeína (si lo beben) y evitar absolutamente fumar.
2. Comer alimentos fritos y grasosos en el desayuno.

El pan frito, el arroz frito pegajoso, los fideos grasosos con carne… provocan que la grasa en la sangre aumente justo después de una comida.
Las grasas saturadas y las grasas trans aumentan el LDL (grasa mala), provocando el endurecimiento de las arterias.
En su lugar, elija avena, pan integral, huevos cocidos, verduras y frutas bajas en azúcar.
3. Despertarse demasiado temprano para hacer ejercicio vigoroso o estresarse.
Justo después de despertarse, la presión arterial ya es más alta de lo normal. Si se apresura a hacer ejercicio intenso, levantar objetos o se estresa (discutiendo o preocupándose), aumentará el riesgo de sufrir un derrame cerebral.
Despierta suavemente, practica la respiración profunda, estírate, camina lentamente y luego aumenta gradualmente la intensidad.
3 cosas que hacer cada mañana para mantener la presión arterial estable y reducir la grasa en la sangre
Si bien tres malos hábitos pueden empeorar fácilmente la afección, también hay tres cosas simples que pueden ayudar a mantener el cuerpo sano y los vasos sanguíneos limpios:
1. Bebe un vaso de agua tibia tan pronto como te despiertes.

El agua tibia ayuda a diluir la sangre, eliminar toxinas y reducir la presión sobre el hígado y los riñones. Es la forma más natural de despertar el cuerpo después de una larga noche.
2. Desayuna con alimentos ricos en antioxidantes.
Los antioxidantes ayudan a prevenir la aterosclerosis, protegen las paredes de los vasos sanguíneos y reducen el colesterol malo.
Se encuentra en vegetales verdes, frutas frescas, té verde, nueces, semillas de lino y avena.
Muchas personas hoy en día optan por agregar suplementos naturales como Omega 3 Krill y Glutatión porque son ricos en poderosos antioxidantes, ayudan a reducir la grasa en la sangre y protegen el corazón.
3. Relájese y haga ejercicio suavemente
De 5 a 10 minutos de respiración profunda, estiramiento o caminata lenta por la casa ayudan a mejorar la circulación sanguínea.
Mantener la mente relajada desde la mañana limitará el riesgo de fluctuaciones irregulares en la presión arterial.